El secreto para mantenerte enfocado

El secreto para mantener el enfoque

El secreto para mantener el enfoque

Trabajar por internet supone varios retos. Uno de ellos es mantener el enfoque.

Con tantas distracciones que tiene la red, muchas veces se hace difícil mantenernos enfocados en nuestros objetivos. Las redes sociales nos bombardean con información constante, y es muy fácil caer en la tentación de “estar en todo”, participar en todas las conversaciones, en todos los debates, en todas las discusiones. Para colmo, hay muchas acciones que nos han vendido por ahí como indispensables si queremos triunfar online, y que probablemente sí que contribuyan a que tengamos una presencia online significativa, pero que son difíciles de monitorizar si no cuentas con las herramientas y los conocimientos necesarios, y que a la larga pueden hacer que sientas que a pesar de estar haciendo mucho no estás avanzando.

Esa sensación de no haber parado en todo el día y sin embargo no haber hecho nada… tú me entiendes. Es una sensación muy común y muy frustrante. Terminamos dando vueltas en círculo, y los objetivos que nos habíamos propuesto parecen cada vez más inalcanzables.

La buena noticia es que, cuando nos mantenemos enfocados en nuestros verdaderos objetivos, se hace más fácil identificar cuáles son las acciones que nos van a acercar a ellos.

¿Por qué haces lo que haces? ¿Cuál es tu objetivo final? Más allá de tener un negocio online rentable, o de llevar tu consulta de coaching a internet, tienes un propósito. Puede que ese propósito sea tener libertad, hacer una contribución al mundo, crecer como persona, desarrollar tus capacidades.

El secreto para mantener el enfoque es centrarte en tus verdaderos objetivos, en ese por qué.

Ese es el mejor consejo de productividad que puedo darte: enfócate en tus objetivos.

Cada vez que sientas que no avanzas, enfócate en ese por qué. Cada vez que estés a punto de tirar la toalla, vuelve a poner la mirada en ese objetivo final. Cada vez que te sientas descentrado, desanimado, cada vez que pierdas las ganas, vuelve a recordar por qué haces lo que haces.

Este es el secreto que me ha ayudado a mantenerme enfocada en mis objetivos, incluso en los momentos más difíciles. Y los ha habido: ¡si yo te contara! Me he enfrentado a enormes dificultades a nivel personal y familiar, como todos claro, porque todos tenemos nuestras batallas. Pero en todo ese tiempo he logrado continuar avanzando, y ha sido porque estaba centrada en mi por qué.

Y si quieres que saber cuál es mi por qué, pues no es difícil de adivinar. Mi por qué son mis dos hijos. Quiero que tengan a su alcance el tipo de educación en la que creo. Quiero poder brindarles experiencias (viajes, vivencias, aprendizajes) que los enriquezcan como personas y los ayuden crecer con una mirada abierta, que les permita convertirse en lo que ellos quieran y elijan ser.

Para conseguirlo, estoy dispuesta a hacer lo que haga falta: enfrentarme a mis peores miedos, desechar mis mejores excusas, derribar mis más sólidas barreras.

¿Cuál es tu por qué? ¿Por qué haces lo que haces? ¿Lo tienes claro?

Si no lo tienes claro, es importante que te tomes el tiempo de descubrirlo. Te sugiero hacer el ejercicio que describo en este post. Es un ejercicio muy poderoso que te ayudará a descubrir lo que verdaderamente deseas, y que es el primer paso para poder enfocarte.

En el taller de El Círculo de este mes hablamos sobre productividad y organización del trabajo online, y les pedí a las miembros de la comunidad que hicieran este ejercicio como el primer paso para organizarse. El resultado fue muy enriquecedor para todas. Te invito a que lo hagas tú también, y no dejes de compartir tus hallazgos en los comentarios. Me encantará leerte 🙂

Deja tu comentario