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¿Estás pidiendo perdón por vender?

 

A menudo me consultan clientes que quieren aumentar sus ventas, pero en sus páginas web o blogs no está claro qué es lo que venden.

A veces, lo que venden (productos o servicios) aparece en una pestañita mínima perdida en algún menú, mientras que en la página inicial aparecen posts personales, por ejemplo, u otro tipo de información que no necesariamente conduce a la venta.

 

El lector ni se entera, pues, de que allí puede encontrar lo que busca, la ayuda que necesita, la solución a sus problemas.

Y si por casualidad entras en esa pestañita mínima en la que se supone que está la información de esos productos o servicios, parece que quien lo ha escrito casi pide disculpas por atreverse a ponerle un precio a lo que ofrece.

Es un problema muy común entre emprendedores que recién empiezan sus negocios, y yo misma pasé por eso así que sé de lo que hablo 😉

Quieres vender, pero no quieres que la gente se dé cuenta de que estás vendiendo.

Y allí tienes un problema, claro. Porque la gente no compra «sin darse cuenta». Mucho menos si se trata de una compra online, a alguien a quien no conocen de nada, en una web a la que entran por primera vez.

No, las cosas no suceden así. Para que un visitante se sienta lo suficientemente a gusto en una web como para sacar su tarjeta de crédito (y tiene que sentirse a gusto, de lo contrario no permanecerá allí ni dos segundos), tiene que saber de entrada qué es lo que le están ofreciendo, y si eso que le están ofreciendo es lo que está buscando. A nadie le gusta perder el tiempo. Pocas personas se dan a la tarea de entrar en las pestañitas, si lo que han visto de entrada no les ha llamado poderosamente la atención.

Y, no podemos llamar poderosamente la atención si lo hacemos desde una postura de «pedir disculpas». Porque en el fondo pedimos disculpas porque nos da miedo vender. Y ese miedo nos desempodera.

[Tweet «Si no crees en lo que vendes, no llegarán los compradores»]

Las raíces del miedo a vender

El miedo a vender puede tener varias raíces, pero yo creo que en realidad se reducen a dos:

  • Falta de confianza en nuestra oferta o en nosotros mismos
  • Creencias negativas en relación con el hecho de vender (que no es algo «digno», por ejemplo), y, más profundamente, en torno al dinero.

Si no te sientes cómodo vendiendo, es necesario que cambies el chip pero ya. Porque esa incomodidad la siente tu cliente, y si tu cliente la siente no es muy probable que cierres la venta. Porque, si tú no confías en tu trabajo, ¿quién más lo va a hacer?

¿Y entonces?

Si no sientes que tu producto o servicio es excelente, debes hacer todo lo que esté en tus manos para mejorarlo. Si necesitas formarte, hazlo. Si necesitas contratar ayuda, hazlo. Pero ten cuidado: excelente no quiere decir perfecto. La perfección no existe, pero la excelencia sí.

También es importante destacar que muy a menudo tenemos una percepción de nuestra oferta distinta a la realidad. Pensamos que nuestro producto no está a la altura, sin embargo puede que la experiencia de nuestros clientes nos demuestre lo contrario!

En ese caso, es muy importante que, si aún no estás vendiendo tu producto o servicio, se lo des a probar a alguien por un precio simbólico, sólo para conocer su opinión y para tener un testimonio. Muchas veces eso nos da la confianza que necesitamos, porque tendemos a pensar que nuestro producto es peor de lo que es en realidad.

Para que un producto sea bueno (y hablo de bueno, no de perfecto) basta con que cumpla su promesa.

Lo demás lo puedes ir mejorando sobre la marcha.

[Tweet «Excelente no quiere decir perfecto. La perfección no existe, pero la excelencia sí.»]

En cuanto a las creencias negativas relacionadas con el hecho de vender, te invito a leer este post: 4 razones por las que vender tus servicios se te hace cuesta arriba (y cómo resolverlas)

¿Qué opinas? No olvides dejar tu comentario 🙂

 

2 respuestas

  1. ¡Hola Vivian!

    Un artículo fantástico. Un miedo que tenemos la mayoría de profesionales de la salud, sobretodo los psicólogos o coach.

    Me ha gustado mucho leerlo porque me recordaba a lo mal que lo pasé para poner las tarifas cuando empecé con mi consulta de psicología.

    Años después a raíz de ganar seguridad y tener la confirmación de los buenos resultados de las personas entendí el valor que tiene transformar vidas y gracias a eso ahora estoy disfrutando de un negocio online extraordinario y rentable.

    ¡Gracias por ayudar a que afrontemos todos estos miedos!
    Un abrazo.

    1. Muchas gracias Yaiza. Definitivamente hay un malentendido muy grande en relación con el acto de vender y es cierto que muchos psicólogos o coaches lo tienen, Yo me he propuesto poner mi granito de arena para cambiar eso, porque creo que no hay nada más valioso que ayudar a alguien a transformar su vida 🙂 ¡Un abrazo!

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