Si doy contenido gratis, ¿dónde está el negocio?

Por qué compartir contenido gratis es una gran idea

Por qué compartir contenido gratis es una gran idea

Recientemente me contactó un lector con la siguiente pregunta sobre compartir contenido gratis:

Quiero compartir de manera gratuita en mi sitio web, redes sociales y mucho más toda la información que nace de mí, pero siento que si lo comparto todo, ¿quién me comprara si hago un libro, video, audios, para vender en línea?. Además si brindo todo de manera gratuita como sostener dicha actividad a nivel económico.

Es una pregunta bastante frecuente y por eso he decidido responder con un post 🙂

Razones de peso para compartir contenido gratis

Compartir tu mejor contenido de forma gratuita es la mejor manera de darte a conocer, de posicionarte como el experto que eres, y de que tus seguidores se hagan una idea de lo que pueden conseguir si invierten en tus productos o servicios.

A fin de cuentas, nadie invierte en lo que no conoce.

Por otra parte, no puedes cambiar tu vida leyendo un post de un blog o viendo un vídeo. Las personas que realmente quieren conseguir resultados necesitarán bastante más que eso. Necesitarán trabajar contigo de una forma más profunda, a través de tus productos o servicios.

Tu contenido gratuito es la puerta que va a llevar a estas personas a conocerte mejor, para que puedan tomar la decisión de invertir en tu ayuda.

Tú vendes mucho más que información

El dinero llega cuando servimos a los demás.

Si centras tu atención en vender, estás dejando de lado lo esencial, que es ese otro que está allí delante consumiendo tu contenido y que necesita aquello único que sólo tú puedes ofrecer.

Y lo que tú puedes ofrecer es mucho más que información. Es tu manera de transmitirla. Es tu particular punto de vista. Es toda tu experiencia (nadie tiene la misma experiencia que tú ni ha vivido las mismas cosas). Es tu energía. Es tu forma única de estar en el mundo.

Y eso es lo que brindamos a los demás a través de nuestros productos y servicios.

Cuando conectas con tu público desde ese lugar, querrán tener más. Obviamente, habrá a quien le baste con leer un post de tu blog, pero a tu cliente ideal no le bastará con eso. Querrá invertir en lo que tú haces.

Céntrate en servir

Puedes tener un negocio online porque quieres ganar dinero.

O, puedes tener un negocio online porque quieres ayudar a mucha gente mientras haces dinero.

No es lo mismo 🙂

Si te centras en que llegue el dinero estás dejando de lado lo más importante de cualquier negocio: el cliente. Y el cliente lo nota. El cliente siempre sabe cuando tu foco está puesto únicamente en conseguir su dinero. Y eso no vende, my friend.

En cambio, si de manera auténtica quieres ayudar, si te enfocas en servir mejor a tu público, si estás atento a las necesidades de tu audiencia y a cómo puedes satisfacerlas, podrás crear una relación de confianza con tu público que de forma natural te traerá más ventas con menos esfuerzo. Ya no tendrás que convencer a nadie. No tendrás nada que probar. Tu vocación de servicio hablará por ti.

Por eso es importante que sepas exactamente a quién te diriges. Deben ser personas que te importen. Personas con las que te sientas a gusto y a quienes desees servir.

Cambia el chip

En lugar de preguntarte cómo hacer para vender más, pregúntate qué hacer para servir mejor. Y todas las acciones que emprendas en tu negocio, que sean desde ese lugar.

A menudo la respuesta será compartir contenido gratuito. No te estoy pidiendo que regales tu trabajo ni muchísimo menos. Pero para recibir, hay que dar primero 🙂

Aquí tienes un FB Live que hice sobre este tema:

Y ahora me encantaría conocer tu opinión. ¿Me dejarías tu comentario?

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