Experiencias. Crecimiento. Contribución.

Experiencias. Crecimiento. Contribución.

Experiencias. Crecimiento. Contribución.

Hace tiempo llegó a mí esta charla de Vishen Lakhiani, el creador de MindValley, una de las empresas más innovadoras del planeta, que se dedica a crear recursos para el crecimiento personal (por decirlo en pocas palabras).

La charla está en inglés, así que voy a intentar resumirla para quien no hable el idioma. Dice Vishen que muchas personas llegan a los 40 años y se encuentran de pronto atrapadas en un trabajo que no les satisface y llevando una vida que no parece suya. La sociedad y la educación tradicional nos lleva a tener unos objetivos, como pueden ser el tener un trabajo estable y comprar una casa y un coche, por ejemplo; pero en realidad esos objetivos son un medio y no un fin en sí mismos. 

Tener un trabajo estable es un medio para alcanzar la seguridad. Tener una casa es un medio para alcanzar seguridad, satisfacción, comodidad… Tener un coche es en realidad un medio para alcanzar libertad, o tal vez incluso prestigio para algunos.

¿Captas la idea?

Si en lugar de centrarnos en los medios nos centramos en el fin, en los verdaderos objetivos, estaremos más cerca de vivir la vida que realmente queremos para nosotros. 

Tres tipos de objetivos finales

En realidad, los objetivos finales se reducen a estas tres categorías:

  • Experiencias
  • Crecimiento
  • Contribución

➡ Cuando hablamos de Experiencias, estamos hablando de afectos, de tiempo con amigos y familia, de viajes, de cosas que nos gustan hacer o que queremos tener: una casa, un vehículo, nuestras posesiones.

➡ En Crecimiento entrarían todas las formas en las que nos gustaría crecer: las habilidades que queremos adquirir, la educación, los libros que queremos leer, cursos de formación, cualidades que deseamos fomentar en nosotros mismos.

➡ Finalmente, en Contribución entran todas aquellas cosas en las que le devolvemos algo al mundo o a las personas que nos rodean: la manera en que apoyamos a nuestra familia, la educación de nuestros hijos, un voluntariado, nuestro trabajo, nuestras creaciones…

Según Vishen, y yo estoy muy de acuerdo, todas las cosas realmente valiosas entran en una de estas categorías. Si nos centramos en cómo conseguir estas cosas en lugar de centrarnos en lo que pensamos que son los medios para conseguirlas (como ese trabajo estable pero aburridísimo que en realidad no te deja tiempo para tu familia), estaremos mucho más cerca de vivir una vida plena.

Vishen propone este ejercicio:

Coge un temporizador y dedica 90 segundos a hacer una lista por cada categoría. ¿Qué experiencias quieres tener? ¿De qué manera quieres crecer? ¿Cómo quieres que sea tu contribución al mundo que te rodea?

Para mí, y esto es algo que hace un par de años me hubiese sorprendido enormemente, el camino que he encontrado para alcanzar mis objetivos en las tres categorías no es otro que mi emprendimiento.

  • Mi emprendimiento me permite ganar el dinero necesario para comprar las experiencias que quiero en mi vida, haciendo algo que me apasiona, y me deja el tiempo suficiente para disfrutar con mis dos niños y mi familia.
  • Mi emprendimiento me impulsa a crecer de maneras que nunca hubiese creído posibles, y a estar constantemente aprendiendo cosas nuevas.
  • Mi emprendimiento me permite descubrir los tesoros (muchas veces ocultos para ellos mismos) en mis clientes, y ayudarlos a transformar esos tesoros en un negocio que repercute de manera muy positiva en sus familias y en las personas que las rodean.

Experiencias. Crecimiento. Contribución.

Todos, absolutamente todos, tenemos algo valioso que ofrecer al mundo. Y al ofrecerlo nos sentimos plenos, nos sentimos valiosos, sentimos que la vida tiene un propósito y que lo estamos cumpliendo.

¿Qué vas a hacer HOY para ofrecer al mundo eso que sólo tú puedes dar?

Pero Vivian, yo no sé qué es lo que yo pueda ofrecer…

Si no tienes claro cuál es tu Contribución, yo puedo ayudarte a descubrirla.

Te invito a reservar una sesión de descubrimiento gratuita y sin ningún compromiso. Hablaremos a través de Skype durante unos 30 minutos y te contaré cómo podemos trabajar juntos para ayudarte a encontrar eso que sólo TÚ puedes ofrecer, y transformarlo en un negocio online que te permita alcanzar la libertad que anhelas.

Incluso si decides no continuar trabajando conmigo, de esta sesión te llevarás una gran claridad.

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¡Me encantará conversar contigo!

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