El miedo a ser visible

Frases inspiradoras: Aristóteles

Frases inspiradoras: Aristóteles

Emprender online significa convertirte en un personaje público.

Tampoco es que la gente de pronto te vaya a pedir autógrafos por la calle 😉 Pero sí es posible que te reconozcan personas de tu nicho. Puede que asistas a un evento y un desconocido se acerque a decirte que le gusta tu blog: a mí me ha pasado y se agradece un montón. Puede que te presenten a alguien y al decir tu nombre te digan “¡Pero si tú eres Fulanito de Tal! ¡Siempre te leo!” Y eso también se agradece mucho 🙂 Pero también pueden pasar cosas menos agradables. Puede que recibas críticas por lo que dices o lo que haces. Puede que haya unas cuantas personas a las que no les caigas bien. Incluso puede que te encuentres con algún troll, o con unos cuantos, y, si haces las cosas realmente bien y comienzas a destacar, seguro que aparecerán los haters.

No pasa nada. Es parte del paquete.

El problema es cuando el miedo a ser visible te paraliza y no te deja crecer en tu negocio. Porque un emprendedor online tiene que ser visible. Es importante que la gente te conozca. Es importante mostrarte, tal como eres, con tus luces y sombras. No es que tengas que contarle al mundo tus intimidades ni mucho menos, no se trata de eso; pero sí que des la cara, que permitas que se vea tu lado vulnerable. Porque sólo así puedes conectar con tu público, y es vital que conectes si realmente quieres transformar vidas. Y para conseguirlo, no puedes esconderte detrás de una foto de perfil. Tienes que salir allí fuera, donde están los focos. Bueno. Los “focos”. Entre comillas.

Cuando abrí mi primer blog, allá por 2003 o 2004, lo hice a modo de experimento, sin ninguna intención de hacer dinero, y lo que escribía era muy personal. Por eso firmaba con pseudónimo. El día que decidí poner mi nombre real pasé la noche en vela por los nervios. Pero el mundo no se detuvo, los teléfonos no comenzaron a sonar, no hubo un solo email, no salí en los periódicos 😉 No pasó nada.

La gente no está pendiente de lo que haces o dejas de hacer. No es tan importante. Cometerás errores y serán visibles ¿y sabes qué? La gente los olvidará muy pronto. Si es que llegan a darse cuenta.

Aquí tienes 4 tips para  manejar el miedo a ser visible:

  1. Enfócate en tus objetivos, y en el por qué de tus objetivos. Si lo que quieres es alcanzar una mayor libertad, y para conseguirlo tienes que exponerte, se trata de un pequeño precio que se verá compensado con creces cuando consigas tus metas.
  2. La perfección no es lo que te traerá clientes. La autenticidad sí. No hay nada más repelente que una persona que es “perfecta” en todo: no trates de serlo, porque de todos modos es una batalla perdida.
  3. Haz de tus imperfecciones tu fortaleza. Dales la vuelta y conviértelas en tu seña de identidad. Te ayudarán a diferenciarte.
  4. Si cometes un error, y todos los cometemos, no te quedes allí. Analiza lo que ocurrió, sin culparte, aprende de ello y sigue adelante.

Y si te identificas con este post, ¡atrévete a ser visible dejando tu comentario!

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